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Anhídrido Carbónico Clase "BC" Kidron

Anhidrico Carbonico (Co2)

El Dióxido de Carbono (CO2), desde el punto de vista de la extinción de incendio actúa como agente bloqueador o sofocador. Se lo puede encontrar libre en la naturaleza; su densidad es 50 % mayor que la del aire y ésta es una de las propiedades fundamentales para su uso como agente extintor. El CO2 es producido por la combustión de materiales orgánicos cuando la oxidación es completa. Lo encontramos dentro de los extintores o cilindros de mayor capacidad para instalaciones, bajo la forma líquida, pero ellos no se encuentran llenos totalmente.

Los cilindros que contienen CO2 se prueban a 250 kg/cm2 y teóricamente soportan mucho más, no obstante en función del tiempo pueden reducir su resistencia hasta valores críticos, por eso es de suma importancia la prueba hidráulica periódica. Es de imaginar el grave peligro que representan los cilindros de CO2 que no cuentan con discos de seguridad o sea la placa delgada que se coloca mantenida por un tapón perforado y guardada de tal manera que su colapso se produzca aproximadamente a 180,200kg/cm2.


El CO2 es incoloro, se descarga bajo la forma de una nube blanca, no daña ni deteriora los materiales con los cuales entra en contacto, no humedece, no corroe, no es conductor de electricidad.

A diferencia de otros agentes extintores, este no deja suciedad que deba ser eliminada después de su uso, ya que una vez extinguido el fuego se disipa rápidamente en la atmósfera sin dejar rastros. Además no es tóxico, pero si la concentración fuese muy grande provoca asfixia por defecto de oxígeno.

La descarga directa del CO2 sobre los ojos provoca una ceguera temporaria por endurecimiento del cristalino que desaparece rápidamente al ser interrumpida la descarga.

Otra de sus características más notables es su rápida difusión hasta cualquier intersticio de riesgo y siempre hacia abajo por ser más pesado que el aire, debido a que su poder de expansión es 1:450.

 

La Descarga del CO2 es del tipo de alta presión; cuando ésta se efectúa a través de una tobera produce una fuerte reducción de temperatura, tanto es así que parte del gas se convierte en hielo seco; hay un efecto enfriador el cual se suma al de bloqueo y sofocación. Si la parte sólida se forma sobre una superficie ardiente será mucho más eficaz pues al producirse la transformación al estado gaseoso lo hará absorbiendo gran parte del calor.

La Cantidad de CO2 necesaria para lograr la extinción varía de acuerdo al elemento combustible. Asimismo cuanto menor sea el punto de ignición tanto mayor debe ser el porcentaje de CO2. La gama de utilización del mismo es elevada. Su máxima eficacia se encuentra en los incendios de combustibles líquidos (clase B). También es utilizado en riesgos de clase A cuando se desea evitar deteriorar materiales involucrados, pero en este caso deberá recibir el complemento de otro elemento extintor (agua) y un adecuado entrenamiento del personal que deba intervenir en la emergencia.

Químicamente la acción del CO2 puede ser explicada en la siguiente forma: la llama tiene un límite de temperatura, el CO2 reduce dicha temperatura, pero fundamentalmente reduce el número de átomos del oxígeno aptos para combinarse con el combustible y proseguir la combustión. Este es el fenómeno de dilución. En el primer momento de la utilización de un agente sofocante o bloqueante como el CO2 se produce un aparente incremento de la llama que se debe a que la misma, ávida de oxígeno asciende rápidamente buscándolo, pero es una llama fría que desaparece pronto. El calor específico del CO2 es prácticamente igual al aire.

Tiene pocas contraindicaciones. Por ejemplo no tiene efecto para extinguir el fuego en metales alcalinos (clase D) como ser magnesio, sodio, potasio, titanio, zirconio, etc. Tampoco se puede utilizar para atacar incendios en compuestos químicos que son capaces de liberar su propio oxígeno para mantener la combustión, p.e j .: plásticos de piroxilina, nitrato de celulosa.

El CO2 es un generalizado elemento extintor actual, sus múltiples ventajas, sus pocos problemas, su fácil uso y mantenimiento lo hacen recomendable en la mayoría de los casos. Cabe destacar que es usado como extintor por ser un gas inerte, por lo tanto otros gases inertes también pueden ser utilizados como extintores.

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